
< Fuiste el sol de mis días y la luna de mis noches. El aire que daba a mi corazón la fuerza necesaria para vivir >
- Nuestro corazón siempre debe ser nuestro tesoro más preciado, no regalarlo como si fuera un simple caramelo, porque por más que queramos a alguien, no sabemos que va a pasar. ¿Debemos arriesgar por amor? Claro que sí, pero no lo regales, haz que se lo gane... ¿Cómo? Demostrándote día a día como es estando con el o ella, que cada día con tu pareja sea distinto, que te haga ir a dormir con un buenas noches en la oreja y un buenos días con la sonrisa de ver a la persona que más quieres a tu lado...
Acuérdate bien, no digo que no abras tu corazón, al contrario, ábrelo, y demuestra quien eres... Pero siempre ten TU la llave, que nadie se apodere...
Nuestro corazón es lo que somos, si te lo quitan, perdemos todo!






